Homeopathic A&E

‘I don’t know, sometimes I think a trace solution of deadly nightshade, or a statistically negligible quantity of arsenic, just isn’t enough.’

‘That’s crazy talk Simon. Okay, so you kill the odd patient with cancer or heart disease. Or bronchitis, flu, chicken pox or measles. But, when someone comes in with a vague sense of unease, or a touch of the nerves, or even just more money than sense, you’ll be there for them. Bottle of basically just water in one hand, and a huge invoice in the other.’

Brilliant.

Hekanibru

Esqueletos Gigantes descubiertos por la National Geographic Society

De acuerdo a un artículo de la revista Hindu Voice monthly, un equipo de la National Geographic Society, en colaboración con el ejército indio, descubrió un esqueleto humano gigante.

El esqueleto fue descubierto en la región norte de India

“Reciente actividad exploratoria en la región norte de India reveló los restos de un esqueleto humano de tamaño fenomenal” menciona el artículo. Más aún, se menciona que también fueron encontradas tabletas con inscripciones que sugieren que el gigante perteneció a una raza de super humanos, de los que se hace mención en la Mahabharata, un poema épico Hindú que data de alrededor del año 200 antes de Cristo.

Qué impresionante, ¡no? No cabe duda de que somos todavía muy ignorantes ante los misterios de nuestro propio mundo.

Hekanibru

OK.

¿Se la creyeron?

Si fueron curiosos, notarán que la liga al artículo de la Hindu Voice monthly nos lleva al sitio de la revista y no al artículo que cito (y dicho sea de paso el sitio mismo no se ve muy serio que digamos). Por otro lado, las demás ligas son sólo de referencia así que no cuentan.

Alguien podría decir que no revisó las fuentes porque sabe que aquí en Pedazos de Carbono somos gente seria (:P) y solemos publicar cosas bien sustentadas. Nos quedaríamos con los cumplidos, sin embargo, esa persona estaría mal. Es importante exhibir un pensamiento crítico ante cualquier afirmación viniendo de cualquier fuente.

Aun cuando lo que leamos esté aparentemente bien citado, debemos ser capaces de reconocer la calidad de las fuentes. Esto puede no ser trivial. Por ejemplo, al contrario de lo que mucha gente piensa, nuestra queridísima Wikipedia NO es una fuente confiable dado que cualquier persona puede editarla.

Finalmente, dadas las herramientas que tenemos a nuestro alcance, es bastante fácil buscar más información al respecto para corroborar la información que se nos presentó. Una simple consulta en Google por “Skeleton of Giant” nos lleva a un artículo de la National Geographic Society en donde se desmiente todo este asunto.

¡Abusados!

Si conoces a alguien que sí se la hubiera creído, ¿por qué no le mandas casualmente la liga a este artículo? :).

Hekanibru

LA GRAN ACTIVACIÓN

La fecha de hoy está curiosita, ¿no? Fíjense lo que me encontré en FB al respecto (junto con lo que surgió en mi mente al ir leyendo).

11:11:11 LA GRAN ACTIVACIÓN

El próximo 11 de noviembre se producirá un evento sin precedentes en la historia de la Tierra.

‘Ah chingá.’

Por primera vez se activarán de manera definitiva los Códigos de Luz del Alma. Los mismos que fueron desactivados hace miles de años.

‘¿Códigos de Luz del Alma? Jamás había escuchado sobre esto. ¿Desactivados por quién? ¿para qué?’

Se cumple así un requisito imprescindible para la llegada de la Nueva Tierra: el ser humano, para ascender, tiene que estar completo. Recuperaremos de este modo lo que nos pertenece por derecho propio: el recuerdo de quiénes somos y para qué hemos venido, así como las capacidades que nos son inherentes.

‘¿A qué se refieren con la Nueva Tierra? ¿Para ascender a dónde? Completo, ¿en qué sentido? ¿Por derecho? ¿Cuándo perdimos lo que recuperaremos?’

Pero una cosa es recuperar y otra saber utilizar.

Para las personas que están despiertas, la recuperación de esos recuerdos y capacidades puede representar una bendición. Muchos llevan años anhelándolo. Sin embargo, los que aún continúan anclados en la vieja energía pueden verse inmersos de repente en un profundo caos interior. Recuerdos a los que no encuentran sentido y percepciones que no comprenden y que, además, les asustan.

‘¿Cuál es la vieja energía? ¿Caos interior? :S.’

Será necesario que, tras esa fecha, las personas que trabajan al servicio de la Luz aúnen sus esfuerzos para ayudarlos a integrar el proceso. Cada uno de nosotros debe prepararse previamente para ese momento, tal como nos aconseja el Maestro Kuthumi con estas recomendaciones:

‘¿Persona que trabajan al servicio de la luz? ¿O sea que hay un grupo organizado? ¿Quién es el Maestro Kuthumi? El líder del grupo, supongo. A ver pues qué nos recomienda el fulano este.’

1. Buscar la paz interior. Un momento de silencio al día para escuchar la voz del corazón.

‘La ‘voz del corazón’ es demasiado poético para mi gusto, pero va, me late. Un momento de reflexión al día es buen consejo.’

2. Recibir conscientemente la luz del sol, con la intención de absorber su poder sanador y elevador de frecuencias.

‘:Ñ. ¿Poder sanador? ¿Qué no el sol puede producir cáncer en la piel? ¿Frecuencias? ¿Qué frecuencias?’

3. Mantener el rumbo en la dirección indicada por la voz del corazón. Aquello que somos se manifiesta en estos días más que nunca. Caen las vendas que nos cegaban, se derrumban barreras que nos limitaban. Por fin, muchos de nosotros nos animamos a emprender aquello que vinimos a realizar aquí, en esta dimensión.

‘Quitando la palabrería: hacer lo que realmente quieres hacer. Va, me late.’

4. Practicar el desapego de viejos patrones limitantes. Abandonar los pensamientos, costumbres y reacciones que alimentan aún la antigua energía, procurando transformarlos en luz por medio del amor.

‘Lo del amor me suena bien, pero ¿cómo sé cuáles son los viejos patrones limitantes?’

5. Fomentar el Amor en todas nuestras relaciones, las que más amamos y las que nos conectan con el miedo. Estas últimas son las que más nos elevarán si somos capaces de bañarlas de amor y aceptación.

‘Sí, me late.’

6. Recibir la energía de la Fuente en meditación. Su influencia en nuestros cuerpos sutiles es inmensa. Posee un gran poder transmutador que nos libera y nos conecta.

‘¿La Fuente? ¿Dios?’

7. Sentirnos Uno. Practicar en nuestras visualizaciones la Unión con todo lo que es y con todo lo que existe.

‘¿Uno? ¿Por qué no los dos? ¿Y las mujeres qué? Jajajajaj. Ya en serio, aspirar a Nirvana, supongo. He leído que se siente muy chido, así que sí, ¿por qué no? Ojalá dieran ligas a donde pudiera aprender cómo hacerlo.’

Cuando llegue el momento recibiremos en nuestro interior una Gran Luz. Esa Luz trae los códigos de activación que necesitamos para recordar. Son códigos de una vibración muy alta. Cuanto más elevada sea la propia vibración durante ese día más armónica resultará la entrada de la Luz y su anclaje en cada uno de nosotros.

‘WTF. ¿Gran Luz de dónde? Otra vez las pinches vibraciones…’

Podemos prepararnos como nos recomienda el Maestro Kuthumi pero, además, ese día debemos dedicarlo especialmente al cuidado de la propia energía, al equilibrio interior, a mantener la vibración bien alta. Actividades como meditar, pasear al sol o estar en contacto con la Naturaleza son las más recomendables. Hay que evitar especialmente todo lo que nos desconecte de nuestra esencia.

Deberemos alimentarnos con moderación, procurando no ingerir alimentos de baja vibración, como la carne o los vegetales transgénicos, y realizar algún ejercicio físico que nos ayude a activar el flujo sanguíneo, ya que los Códigos de Luz serán transportados a través de la sangre, desde el corazón al resto de nuestro organismo.

La activación se estará produciendo durante todo el día, pero no percibiremos completamente sus efectos hasta el día siguiente, después de haber dormido un mínimo de seis horas.

A partir de la mañana del 12 de noviembre muchas personas sentirán el profundo deseo de dar un giro completo a sus vidas, otros emprenderán su camino con fuerzas renovadas y otros sentirán una gran confusión interna.

‘… y otros no sentirán absolutamente nada.’

Los efectos variarán en función del grado de evolución de cada uno y de las resistencias que esté oponiendo al proceso de cambio que todos estamos experimentando.

El objetivo de esta activación es acabar con las limitaciones que, desde el interior de nosotros mismos, nos están impidiendo evolucionar o despertar. No se trata de una injerencia en el libre albedrío de los seres humanos. Se trata de eliminar una limitación que nos fue impuesta hace miles de años, cuando algunos seres confusos decidieron interferir en nuestro proceso evolutivo.

‘¿Una limitación impuesta por cuáles seres confusos? ¿O sea que unos seres misteriosos cambiaron la forma en que evolucionamos? ¿Según quién? ¿Basado en qué? :Ñ.’

Detenernos a explicar el cómo y el por qué de aquel suceso sería adentrarnos en la vieja energía de separación y lucha, de la que ya nos estamos alejando. Ya no importa cómo, cuándo, dónde, quién o para qué. Dentro de poco estará resuelto.

‘O sea, cállate, no hagas preguntas, y no te preocupes, jajajajaj. ¡Qué maravillosamente conveniente!’

El 11 del 11 del 11 se producirá una gran activación, pero no será la última. Grandes acontecimientos nos esperan a la vuelta de la esquina. Recibámoslos con amor, libres de temores e inquietudes, porque llega el reino de la Luz a la Tierra, y eso se merece una gran fiesta.

~Autor del texto “VHEGA”~Consciencia de Luz

‘¿Eso es todo? ¿No hay referencias? ¿Ligas? :Ñ.

‘Meditar, pasear, comer bien, y hacer ejercicio son actividades recomendables por cuenta propia. No entiendo por qué le meten todo este misterio.

Hekanibru

¿Por qué somos tan crédulos?

Michael Brant Shermer es un escritor e historiador especializado en temas científicos, y fundador de la Skeptics Society que está principalmente dedicada a investigar temas pseudocientíficos y sobrenaturales. Chaneando por TED talks, me encontré al buen Mike en un fascinante video hablando sobre nuestras creencias.

Entre las cosas que me parecieron más interesantes está que nuestra debilidad por la superstición parece deberse en muy buena medida a nuestra capacidad de encontrar (o inventar) patrones. Por ejemplo, se menciona un experimento en donde una paloma es puesta en una caja en donde puede picar varios botones para obtener una recompensa. Tal como lo esperamos, si el científico es consistente con sus recompensas (i.e., siempre que la paloma presiona el botón de la derecha, el científico le da un bocadillo), el animalito pronto descubre el patrón y comienza a repetirlo. Pero por otro lado, si el científico comienza a darle recompensas al azar (sin patrón alguno), ¡la paloma de cualquier manera encuentra patrones y tiende a repetirlos! Esta es la esencia de la superstición.

También se menciona un muy interesante estudio que sugiere que las personas tienden a encontrar más patrones (y a ser más supersticiosas) cuando se encuentran en una situación que no controlan. Así pues, los jugadores de beisbol tienden a ser mucho más supersticiosos cuando les toca batear que cuando les toca jugar en el campo :). Adicionalmente, se ha encontrado que la gente que tiende a creer en lo paranormal o lo sobrenatural, es también más propensa a encontrar patrones en donde no los hay. Inmediatamente saltó a mi mente la clásica escena de un hombre desesperado pidiéndole a Dios por una señal, en cuyo caso se conjuntan ambas cosas: el hombre está en una situación que no controla y además es muy probable que crea en lo sobrenatural.

En fin, es un video que les recomiendo mucho ver (pueden escoger subtítulos). A ver qué les parece :).

Hekanibru

Suicidios Masivos Homeopáticos

El fin de semana pasado, en marco del reto 10:23, escépticos de más de 10 países y 23 ciudades alrededor del mundo se organizaron para ‘suicidarse’ en masa con una sobredosis de remedios homeopáticos.1 En el mundo de habla hispana, la lista de ciudades incluyó a Rosario y Buenos Aires, en Argentina; Barcelona, Madrid, Zaragoza, Gijon, León, y Bilbao, en España; Morelia y ciudad de México, en México; y Santiago en Chile.

El reto 10:23 es una secuela de la campaña 10:23 en contra de la homeopatía llevada a cabo el año pasado en el Reino Unido. Dicha campaña culminó el 30 de enero de 2010 a las 10:23 am con una sobredosis masiva de remedios homeopáticos en la que participaron más de 400 escépticos a lo largo de Inglaterra. En palabras de los organizadores, el objetivo de la campaña fue el de informar a la población acerca de la realidad de la homeopatía, de cómo no puede funcionar, y de por qué es importante que la población esté enterada.

Aquí ya hemos tratado el tema, y concordamos con los organizadores del reto 10:23 en que la homeopatía no va más allá del efecto placebo. Sin embargo, más que como sólo una nota informativa, lo que me llevó a escribir este post es más bien el analizar la naturaleza de tales eventos.

En primer lugar, independientemente de si estamos en contra o a favor de tales eventos, es importante tener presente que estos ‘suicidios’ masivos homeopáticos no demuestran que la homeopatía no sirve dado que carecen del rigor de un experimento científico o un ensayo clínico adecuado. Más que científicamente demostrar la inefectividad de la homeopatía, la idea detrás de estos eventos es el llamar la atención de la gente.

Ahora bien, con respecto a este punto, no estoy convencido de que un mensaje tan tajante y contundente sea necesariamente la mejor forma de combatir a la homeopatía o a otras clases de medicina alernativa o pseudociencia. En mi experiencia, mensajes al estilo Richard Dawkins (i.e., eres ateo o estúpido) no sólo no son efectivos, sino contraproducentes: cuando alguien es ridiculizado por sostener tal o cual idea o creencia, típicamente no cambia su manera de pensar, sino más bien se cierra y adopta una posición aún más difícil.

Las pseudociencias, en mi opinión, deben ser combatidas afablemente con información, no ridiculizando a sus adeptos. Sabemos muy bien lo resistente que son algunas ideas científicamente absurdas; después de todo, varias de ellas nos han acompañado desde los orígenes de la civilización. Es por ello que no sólo debemos llevar a cabo estudios científicos para demostrar su invalidez, es igualmente importante entender el por qué son tan populares. Me da por pensar que la clave para abrirle los ojos a la gente no está en la física, la química, o la biología, sino en la psicología y la sociología.

Y ustedes, ¿qué opinan?

Hekanibru

1 Nadie murió a causa de la sobredosis :).

Directo desde Pedazos de Carbono.

¿Puedo vencer al cáncer con el poder de la mente?

Muchas veces he escuchado que es posible combatir una dolencia o enfermedad con el poder de la mente. También he oído historias del amigo del vecino de fulano que sobrevivió al cáncer gracias a su determinación a nunca darse por vencido.

Ciertamente podemos influenciar nuestra salud: podemos comer bien y hacer ejercicio, podemos evitar el cigarro u otras drogas, etc. Sin embargo, el creer que podemos recuperarnos de una enfermedad o percance simplemente deseándolo o manteniendo una actitud ‘positiva’ es una cosa muy distinta.

Esta idea, por demás atractiva, es bastante antigüa—en la mitad del siglo XVII el filósofo y curandero Phineas Quimby popularizó la idea de que las enfermedades eran el resultado de creencias equivocadas, y que era posible curarse a sí mismo corrigiéndolas. 50 años después, el movimiento del Nuevo Pensamiento—que fuera llamado la ‘religión de los de mente sana’ por el psicólogo y filósofo William James—sostenía una posición similar: que al enfocarse en pensamientos positivos, la gente puede deshacerse de las enfermedades.

La idea de que la gente puede controlar su salud ha sido expuesta también en libros como “El Poder del Pensamiento Positivo” de Norman Vincent Peale, y el popular “Secreto” de Rhonda Byrne, en donde se sostiene que el secreto de una buena salud consiste en dirigir nuestras peticiones al universo. Adicionalmente, hacia la mitad del siglo XX, se popularizó la llamada ‘hipótesis psicosomática‘ que sostiene la idea de que muchas enfermedades son causadas por conflictos emocionales reprimidos.

En los últimos 20 años se ha visto un incremento en estudios que examinan la posibilidad de que haya una correlación entre varias características ‘positivas’ (e.g., optimismo, espiritualidad, compasión, etc.) y una buena salud. Además, decenas de libros al respecto siguen posicionándose como best sellers año con año.

El pequeño gran detalle es que no hay evidencia que soporte la idea de que una actitud positiva pueda prevenir enfermedades o ayudar a alguien a recuperarse. Por el contrario, un reciente estudio llevado a cabo en Finlandia y Suecia encontró que que no hay una asociación significativa entre la personalidad de los individuos y la posibilidad de contraer cáncer o sobrevivirlo: mientras seguramente existen muchos ejemplos de personas ‘positivas’ que sobrevivieron, existen relativamente el mismo número de personas ‘negativas’ que también sobrevivieron. Al cáncer no le importa si somos ‘buenos’ o ‘malos’, optimistas o pesimistas, viciosos o virtuosos.

Es natural que queramos que le pasen cosas buenas a la gente buena y este deseo nos ciega ante la verdad. Sin embargo, este deseo nos lleva muchas veces a juzgar a la gente enferma dependiendo de su actitud, especialmente si ésta es negativa (e.g., “ya se dio por vencido(a)”, “se dejó morir”, etc.). Tener cáncer o SIDA debe ser increíblemente duro en sí mismo, ¿se imaginan además tener que fingir una actitud positiva ante los demás para no ser juzgados? Si llego a padecer algo tan grave, ¡tengo todo el derecho de sentirme mal anímicamente! No me vengan con que “hay que mantener una actitud positiva” especialmente si no hay evidencia que soporte que de hecho ayuda en algo.

Como dice Richard P. Sloan en el artículo que me llevó a postear esto:

“Asociar la salud con las virtudes personales no sólo es mala ciencia, es mala medicina.”

Hekanibru

Directo desde Pedazos de Carbono.

¿Cómo funciona la homeopatía?

La homeopatía es un tipo de medicina alternativa, propuesta por el médico alemán Samuel Hahnemann a finales del siglo 18, basada en varias leyes o principios particulares. Una de estas leyes, la “Ley de Similitud”, afirma que “lo similar se cura con lo similar” e intuitivamente dice que los síntomas de un padecimiento se pueden curar tomando un remedio hecho con alguna sustancia que provoque síntomas similares. Así pues, por ejemplo, dado que pelar una cebolla puede provocarnos picazón en los ojos, lagrimeo, o incluso escurrimiento nasal y estornudos, se cree que un remedio homeopático hecho con Allium Cepa (cebolla roja) puede hacer que tu cuerpo se cure de un resfriado o una reacción alérgica.

Los remedios homeopáticos, además, se preparan mediante un proceso de dilución para “potenciar” su poder curativo. Éste es un procedimiento que inicia diluyendo en agua 1 parte de la sustancia por cada 100 partes del remedio para crear una primera preparación 1C. El procedimiento se repite diluyendo en agua 1 parte del preparado 1C por cada 100 partes del nuevo remedio, dando origen a una preparación 2C, y así sucesivamente hasta obtener preparados—como es usual en homeopatía—de 30C. Al final esto produce una preparación ultra diluída que solamente contiene 1 parte de la sustancia original por cada 1’000’000’000’000’ 000’000’000’000’000’000’000’000’000’000’000’000’000’000’000’000 partes del remedio diluido en agua. Los principios de la homeopatía indican que, entre más diluída esté la sustancia, más efectivo será el remedio.

Es importante no confundir a la homeopatía con la medicina herbal o naturista: mientras que esta última usa medicamentos de origen botánico, la homeopatía está basada en el uso de dósis ultra diluídas hechas no sólo de plantas, sino también de minerales y otras sustancias encontradas en la naturaleza. Es también el uso de preparados ultra diluidos lo que suele provocar crítica y escepticismo por parte de la comunidad científica pues, en un preparado 30C, es extremadamente improbable que se encuentre siquiera una molécula de la sustancia con que se pretenden aliviar los síntomas.

Según las teorías científicas modernas, no hay forma en que los principios de la homeopatía puedan realmente curar enfermedades; mientras que los proponentes de esta disciplina proponen también teorías “alternativas” para justificar sus principios. Sin embargo, antes de discutir si los principios son o no plausibles, más allá de cómo es que los remedios podrían curar enfermedades, hay una pregunta básica que nos gustaría contestar: ¿la homeopatía funciona o no?


La pregunta es, en efecto, muy básica. Tenemos un remedio o tratamiento, y queremos saber si funciona para curar cierta enfermedad, ¿cómo lo podemos comprobar? Uno se podría imaginar que la respuesta es sencilla, que basta con encontrar a una persona que tenga la enfermedad que queremos curar, darle el remedio y, si se cura, ¡eureka! ¡el remedio ha funcionado! Pero las cosas no son tan fáciles, ¿qué tal que no fue el remedio, sino alguna otra cosa que se comió? ¿qué tal que lo que lo curó fue que se quedó en casa descansando? ¿qué tal que fue más bien la atención y el cuidado de su familia? ¿qué tal que el paciente de cualquier modo se iba a curar, sin importar lo que tomara? ¿cómo podemos saber si fue el remedio, y no cualquier otra cosa, lo que realmente curó al paciente?

Una genial idea que nos puede ayudar a contestar este tipo de preguntas, y que rutinariamente se aplica en el área de medicina, es el utilizar un ensayo clínico. En un ensayo clínico no se tiene a una sino a muchas personas con la enfermedad, que de manera voluntaria aceptan participar en esta prueba. Al azar el grupo se divide a la mitad, a la primera mitad se le administra el remedio que queremos probar, mientras que a la otra mitad se les administra un placebo—una pastilla sin ninguna medicina o sustancia activa. A los pacientes, sin embargo, no se les dice si están tomando la medicina “verdadera” o el placebo; esto se hace con la idea de eliminar cualquier efecto subjetivo, por parte de los pacientes o de los médicos, sobre los resultados de la prueba. Ni más ni menos, esta es una prueba de doble ciego aplicada en el área de medicina.

Bien, pues estos ensayos clínicos se han realizado para comprobar la eficacia de la homeopatía y el panorama es el siguiente: algunos pocos estudios arrojan resultados favorables a la homeopatía, sin embargo cuando se realizan más estudios y de mayor calidad (con más controles y con mayor número de participantes) entonces los resultados positivos se desvanecen y se encuentra que la homeopatía no es más efectiva que un placebo. Más aún, varios “meta” estudios sobre homeopatía—donde se hace una revisión sistemática de todos los estudios publicados sobre un tema específico—apuntan inequívocamente a la misma conclusión: la homeopatía no funciona.

¿Pero cómo puede ser esto? ¿Cómo puede ser que la homeopatía no funcione y, al mismo tiempo, escuchemos las anécdotas de familiares y amigos que nos aseguran con toda confianza y firmeza “pues a mi, la homeopatía sí que me ha funcionado”?

La respuesta es una combinación de varios factores. Uno de ellos es que, cuando la homeopatía se utiliza para tratar enfermedades simples como un catarro o resfriado, los síntomas de la enfermedad suelen desaparecer en pocos días aún sin seguir ningún tipo de tratamiento. Pero para una persona que toma un remedio homeopático y luego comienza a sentirse mejor, es difícil evitar hacer la conexión y suponer que el remedio fue el responsable de mejorar su salud.

Otro de los factores importantes es el (infame) “efecto placebo” que ocurre cuando a una persona se le administra una pastilla inerte, pero se le dice que esa pastilla lo ayudará a aliviar sus síntomas. Lo que suele ocurrir en estos casos es que, como el paciente cree que el tratamiento lo ayudará a aliviarse, esta misma creencia produce—de manera subjetiva—que el paciente en efecto sienta que sus síntomas se están aliviando. El efecto podría parecer “mágico”, cierta clase de poder de “la mente sobre el cuerpo” que la ciencia no ha podido llegar a comprender. Sin embargo, esto no podría ser más alejado de la realidad. Los científicos también han hecho también estudios sobre este efecto, y hoy sabemos mucho sobre cómo funcionan los placebos.

Pero, ¿cómo se hacen un ensayo clínico para comprobar los efectos de un placebo? ¿contra qué podemos comparar el placebo? Pues muy fácil: se comparan los efectos de un placebo, contra los de otro placebo. Y los resultados son también geniales. Se sabe que la forma en que se administra el placebo es importante: tomar cuatro “pastillas placebo” hace que las personas se sientan más aliviadas que si tomaran sólo dos. Además, entre más invasivo sea el tratamiento, el efecto producido por el placebo será también mayor (por ejemplo clavar agujas en el cuerpo o recibir un masaje será mejor que simplemente tomar una pastilla). Por otra parte, el efecto placebo no es ningún tipo de poder que tiene la mente para curar al cuerpo; de hecho sólo se pueden tratar síntomas que se reportan de manera subjetiva—como el dolor—para ser “curados” mediante el uso de placebos. Cuando se toman en cuenta factores objetivos, como por ejemplo la presión de la sangre, entonces los efectos del placebo de desvanecen.

Finalmente, el tomar un tratamiento que, como suele ser anunciado, “trata a la persona, a la raíz de la enfermedad, y no a los síntomas” podría—a pesar de no tener fundamentos y ser tan efectivo como un placebo—llegar a sonar como una opción bastante atractiva para muchos de nosotros.

Dado que la homeopatía goza del efecto placebo y que los remedios son seguros, pues esencialmente no contienen sustancia activa alguna, uno podría preguntarse si hay algo de malo en que la gente siga creyendo y confiando en el uso de estos remedios homeopáticos. Esta es una pregunta complicada, ya que requiere que se consideren varias cuestiones éticas. Por ejemplo, para que un placebo funcione es necesario mentir al paciente y hacerle creer que el tratamiento que recibe realmente le será benéfico. ¿Es ético hacer esto? ¿Aún cuando los efectos se limiten al plano subjetivo? Por otra parte, depositar extrema confianza en una medicina alternativa como la homeopatía puede provocar que una persona deje de recurrir a tratamientos convencionales en los casos en los que realmente los necesita. En el sitio What’s the harm?, por ejemplo, se documentan cientos de casos en los que precisamente esto ha ocurrido.

Es muy probable que en la mayoría de los casos los homeópatas estén actuando con las mejores intenciones. Sin embargo, ante la evidencia científica y los peligros reales de sobrestimar los beneficios que se pueden obtener de un placebo, creemos que es importante que los pacientes tengan pleno conocimiento sobre la efectividad de los tratamientos en los que están confiando su salud.

Hekanibru y Juan

Directo desde Pedazos de Carbono.