El tour de las falacias

Imagen

Es verdaderamente increíble (y lamentable) la frecuencia con la que utilizamos falacias lógicas para defender nuestros puntos de vista. Para ilustrar este punto, un amigo y yo nos dispusimos a traducir una conversación bastante divertida que anda circulando por Facebook.

El tour de las falacias

Aquí las ligas:

  1. Argumento de autoridad. Defender algo como verdadero porque quien lo afirma tiene autoridad en la materia.
  2. Argumento por ignorancia. Sostener la verdad de una afirmación alegando que no existe evidencia o prueba de lo contrario.
  3. Falacia del hombre de paja. Caricaturizar los argumentos o la posición del oponente, tergiversando sus palabras o cambiando su significado para facilitar un ataque lingüístico o dialéctico.
  4. Argumento ad hominem. Dar por sentada la falsedad de una afirmación tomando como argumento quién es el emisor de ésta.

¡Cuidado con las falacias!

Hekanibru

P.D. Gracias por tu ayuda, Juan :).

¿Qué son las falacias?

¿Conoces las ilusiones ópticas? Sí, esos truquitos curiosos que engañan a nuestros sentidos. Aquí en Pedazos de Carbono nos encantan. ¿Qué tal si te dijera que existen unos trucos parecidos que pueden utilizarse para engañar a la razón? Tal y como, en realidad, las ‘serpientes giratorias’ de Kitoaka *no* se están moviendo, una falacia se puede utilizar para afirmar que cierta conclusión es cierta o falsa utilizando argumentos inválidos.

Aunque no lo parezca, estas serpientes están fijas (A. Kitoaka)

Una falacia o sofisma es, simplemente, un razonamiento o argumento inválido que aparenta ser correcto. Las falacias típicamente se apoyan en las formas de la lógica y de la teoría de la argumentación, pero no aplican de forma estricta sus mecanismos.

Es increíble lo efectivas que pueden llegar a ser, y más aún increíble es lo común de su uso. Todos los días nos vemos verdaderamente bombardeados con ellas por la televisión, internet, e incluso nuestros conocidos y amigos. Cosas como:

“Dicen que sólo utilizamos 10% de nuestro cerebro.”

“La homeopatía sí funciona; yo tomé los chochitos y me curé.”

“El cuerpo humano es tan perfecto; obviamente fuimos diseñados y creados por Dios.”

“¿Cuándo has visto un extraterrestre? Eso no existe.”

“Los humanos podemos digerir carne, por lo tanto comerla está justificado moralmente.”

Es importante aclarar que la conclusión de una falacia no es necesariamente falsa; más bien, el razonamiento para llegar a ella es inválido. Por ejemplo, tomando la falacia del extraterrestre, puede ser que en realidad los extraterrestres no existan, pero esa conclusión no es una consecuencia lógica del hecho de que alguien no los haya visto.

Identificar falacias, lógicas o retóricas, no es algo fácil. Tal pareciera que estamos predispuestos a ser engañados fácilmente, tal y como es el caso con las ilusiones ópticas; sin embargo, a diferencia de estas últimas, uno puede adquirir la habilidad para reconocer y refutar falacias.

Esta habilidad—que comparten filósofos, científicos, y escépticos en general—es sumamente importante tanto en las ciencias como en las humanidades, y también en la vida cotidiana. Una persona que sabe reconocer falacias no será fácilmente engañado por discursos políticos o religiosos, o por los noticieros y toda la información a la que estamos expuestos.

Pero, ¿cómo le hago para reconocer falacias?

Bueno, una cosa que nos puede ayudar es el conocerlas. En el sitio Information is Beautiful, David McCandless ha comparitdo una colorida recopilación de algunas de las más comunes falacias lógicas/retóricas. Aquí algunas de mis favoritas:

Generalización sezgada. Generalizar a partir de una muestra no representativa para incrementar la fuerza de tu argumento: “La encuesta de nuestro sitio Web encontró que el 90% de los usuarios de internet se oponen a las leyes de antipiratería en línea.”

Carga de la prueba. No necesito probar mi afirmación – tú debes probar que es falsa: “Yo digo que los ciclos solares de largo plazo son los responsables del calentamiento global. Demuéstrame que estoy mal.”

Causalidad intuitiva. Afirmar que dos eventos que ocurren juntos deben tener una relación causa-efecto: “Los adolescentes pandilleros escuchan música de rap con temas violentos. El rap inspira violencia en los adolescentes.”

Pensamiento ilusorio. Sugerir que una afirmación es verdadera o falsa sólo porque tú fuertemente esperas que así es: “El presidente no mentiría. Él es nuestro líder y un buen ciudadano americano.”

Evidencia anecdótica. Desechar evidencia adquirida por búsqueda sistemática o experimentación, en favor de unas cuantas anécdotas o historias personales: “Voy a seguir fumando. Mi abuelo se fumaba 40 diarios ¡y llegó hasta los 90!”

Apelación a una autoridad anónima. Usar evidencia proveniente de un ‘experto’, ‘estudio’, o grupo generalizado (v.g., los científicos) para afirmar que algo es cierto: “Se dice/supone que toma 7 años el digerir la goma de mascar”

La recopilación completa la pueden encontrar aquí y una traducción chilena al español aquí. Además, si gustan ver más ejemplos, les recomiendo también echarle un ojo a Thou shall not commit logical fallacies.

Les aseguro que si ponen un poquito de esfuerzo en identificar falacias, en menos de lo que se imaginan las encontrarán. De hecho, según un reciente estudio, se supone que una persona puede encontrar una falacia en internet ¡en menos de 3 minutos! ;).

¡Pónganse buzos!

Hekanibru