Stephen Fry on God

“How dare you create a world in which there is such misery that is not our fault? It’s not right.

It’s utterly, utterly evil. Why should I respect a capricious, mean-minded, stupid God who creates a world which is so full of injustice and pain?

Because the God who created this universe, if it was created by God, is quite clearly a maniac, utter maniac. Totally selfish. We have to spend our life on our knees thanking him?! What kind of god would do that?

Yes, the world is very splendid but it also has in it insects whose whole lifecycle is to burrow into the eyes of children and make them blind. They eat outwards from the eyes. Why? Why did you do that to us? You could easily have made a creation in which that didn’t exist. It is simply not acceptable.

It’s perfectly apparent that he is monstrous. Utterly monstrous and deserves no respect whatsoever. The moment you banish him, life becomes simpler, purer, cleaner, more worth living in my opinion.”

Hekanibru

Porque polvo eres y en polvo te convertirás

Génesis 3:17 Al hombre le dijo: “Por cuanto le hiciste caso a tu mujer, y comiste del árbol del que te prohibí comer, ¡maldita será la tierra por tu culpa! Con penosos trabajos comerás de ella todos los días de tu vida.
Génesis 3:18 La tierra te producirá cardos y espinas, y comerás hierbas silvestres.
Génesis 3:19 Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado. Porque polvo eres y en polvo te convertirás.”

Sin entrar en cuestiones sobre la omnisciencia de Dios, ¿cómo puede ser justo el ser considerado responsable por las faltas de mis ancestros? El pecado original es sin duda una de las razones por las cuales no sólo soy ateo, sino antiteísta.

Hekanibru

‘Moralidad y el dios cristiano’ por Sam Harris

Hoy quiero compartir con ustedes un excelente video, creado por Devon Tracey, del magistral discurso ‘Moralidad y el dios cristiano’ de Sam Harris.

Les dejo la traducción del discurso para poder leerlo con calma, pero recuerden que también pueden activar los subtítulos en español en el video.

Millones de niños mueren cada año antes de cumplir los 5 años de edad. Imaginen un tsunami como el que vimos en 2004 que mató un cuarto de millón de personas. Uno de esos cada 10 días matando sólo chicos de menos de 5 años, mil por día, 1000 en una hora, como 17 por minuto.

Eso significa que antes de que termine esta oración algunos niños habrán muerto en terror y agonía. Piensen en los padres de estos chicos. Piensen que la mayoría de ellos creen en Dios y están rezando en este momento que sus hijos se salven y sus plegarias no serán respondidas. Cualquier dios que permita que niños sufran y mueran de a millones de esta forma y que sus padres sufran así o bien no puede hacer nada, o bien no le importa. Y es por lo tanto impotente o malvado.

Y peor que eso, la mayoría de estas personas irán al Infierno porque le rezan al dios equivocado. Consideren eso. Sin que sea su culpa, nacieron en la cultura equivocada, donde adquirieron la teología equivocada y se perdieron la Revelación. Hay 1.200 millones de personas en India ahora mismo. La mayoría son hindúes, por ende politeístas. No importa cuán buenas sean estas personas, están condenadas. Si rezas al dios mono Hanuman, estás condenado. Serás torturado en el Infierno por toda la eternidad. ¿Hay siquiera la más vaga evidencia de esto? No, sólo lo dice en Marcos 9 y Mateo 13 y Revelaciones 14. Quizá recuerden del Señor de los Anillos que cuando los elfos mueren van a Valinor y pueden renacer en la Tierra Media. Sólo lo digo como punto de comparación.

Así que Dios creó el aislamiento cultural de los hindúes, maquinó las circunstancias de sus muertes en la ignorancia de las revelaciones y luego creó el castigo por su ignorancia: una eternidad de tormento consciente en el fuego. En cambio, un asesino serial corriente en Estados Unidos, que pasó su vida violando y torturando niños, sólo necesita abrirse a Dios, aceptar a Jesús en el pabellón de la muerte, y luego de comer un pollo frito irá a pasar una eternidad en el Paraíso tras su muerte.

Una cosa debería estar clarísima: esta visión de la vida no tiene nada que ver con la responsabilidad moral. Y noten el doble estándar que exonera a Dios de todo este mal: se nos dice que Dios es amor y bondadoso y justo e intrínsecamente bueno pero si yo señalo la evidencia obvia de que él es cruel e injusto porque propicia el sufrimiento de gente inocente en amplitud y escala que avergonzaría al psicópata más ambicioso, se nos dice que “Dios es misterioso”, que “quién puede entender la voluntad de Dios”. Sin embargo, este mero entendimiento humano de la voluntad de Dios es justo lo que usan los creyentes para establecer su bondad en primer lugar. Si algo bueno le pasa a un cristiano, si siente una gracia mientras reza o cambios positivos en su vida, se nos dice que Dios es bueno. Pero cuando niños de a decenas de miles son arrebatados de sus padres y ahogados se nos dice que Dios es misterioso. Así se juega al tenis sin la red. Y quiero sugerirles que no es sólo agotador cuando alguien inteligente habla así, es moralmente repudiable.

Esta clase de fe es la perfección del narcisismo: “Dios me ama, ¿no sabías? Me curó de mi eccema.” “Me hace sentir tan bien cuando canto en la iglesia.” “Y cuando iba a rendirme, me encontró un banquero dispuesto a reducir la deuda de mi madre.” Dado todo lo que este Dios no logra en las vidas de otros, dada la miseria que se impone en algún niño desesperado en este instante, una fe así es obscena. Pensar así es no razonar honestamente ni preocuparse lo suficiente por el dolor de otro ser humano. Y si Dios es bueno y justo y amable y nos quiere guiar moralmente con un libro, ¿por qué darnos un libro que apoya la esclavitud? ¿Por qué darnos un libro que nos insta a matar gente por crímenes imaginarios como la hechicería?

Claro que hay una forma de no tomar estas preguntas seriamente: Dios no está restringido por deberes morales, no tiene que ser bueno, cualquier cosa que él comande es buena, así que cuando ordena a Israel que aniquile a los malaquitas, ese comportamiento se vuelve intrínsecamente bueno, porque él lo ordenó. Nos están ofreciendo una actitud moral psicopática y psicótica. Es psicótica porque porque es delirante, no hay razón para creer que el universo está ordenado por un monstruo invisible, Yahvé. Pero es psicópata, porque es tanto el desapego con respecto al bienestar humano… que tan fácilmente racionaliza la matanza de niños. Consideren a los musulmanes que en este momento se están inmolando convencidos de que son agentes de la voluntad de Dios, quienes le están rezando al dios equivocado. Si tuvieran el dios correcto, lo que hacen sería bueno de acuerdo a la teoría del comando divino.

No estoy diciendo que todas las personas religiosas sean psicópatas o psicóticos pero para mí éste es el horror verdadero de la religión: permite que gente decente y cuerda crea de a millones lo que sólo un lunático creería por su cuenta. Si crees mañana que decir unas palabras sobre tus panqueques los transformará en el cuerpo de Elvis Presley, perdiste la cabeza. Pero si crees más o menos lo mismo sobre una galleta y el cuerpo de Cristo, sólo eres católico.

Y no soy el primero en notar cuán raro es un dios amoroso, que hace que la salvación dependa en creerle sin evidencia. Si viviste hace 2 mil años había evidencia, el Señor practicaba milagros. Pero parece que se cansó de ayudar y hoy nos queda esta pesada carga de una doctrina implausible. Y el esfuerzo de coordinarla con lo que ahora sabemos del cosmos y del origen humano de las Escrituras… se vuelve más y más difícil.

Y no es un dios genérico, es Dios el Padre y Jesús el Hijo. Creer que el cristianismo es la verdadera riqueza moral de nuestro mundo. Odio tener que decírselos, aquí en Notre Dame, pero… el cristianismo es un culto al sacrificio humano. No es una religión que repudie el sacrificio humano sino que celebra un solo sacrificio humano como si hubiera surtido efecto: “Dios amó tanto al mundo que le dio su único hijo” (Juan 3:16). La idea es que Jesús sufrió la crucifixión para que nadie sufriera el Infierno excepto los millones en India, y millones como ellos a lo largo de la historia.

Esta doctrina es una historia despreciable de ignorancia científica y barbarismo religioso. Venimos de personas que enterraban niños bajo los cimientos como ofrendas a sus dioses imaginarios. Consideren eso. En muchísimas sociedades, se enterraban niños en huecos, gente como nosotros, creyendo que esto prevendría que un ser invisible derribara sus construcciones. Ésta es la clase de gente que escribió la Biblia.

Si hay un marco moral más inmoral que éste… no he escuchado sobre él.

No podría estar más de acuerdo con Harris. Es verdaderamente increíble que aún haya gente que piense que sin este despreciable dios no se pueda ser una persona de bien.

Hekanibru

¿Sin Dios todo está permitido?

Es común encontrar cristianos que creen que Dios es necesario para que podamos ser buenos. En otras palabras, piensan que sin Dios no podríamos distinguir entre lo bueno y lo malo y que, por lo tanto, cualquier comportamiento, por inmoral que fuese, sería permisible.

Desde hace mucho tiempo he rechazado esta conclusión; no necesito del Eutifrón de Platón para concluir categóricamente que tenemos la capacidad de ser buenos sin necesidad de ninguna deidad. Sin embargo, hasta hace muy poco no me había dado cuenta de que, si seguimos algunos de los preceptos más básicos profesados por la Iglesia Católica, tenemos que concluir que, en realidad, todo está permitido si asumimos que Dios existe.

El razonamiento es bastante simple. Si el Dios de los cristianos existe, entonces, tal y como me lo enseñaron claramente las monjas en la escuela, no sólo tenemos que adorarlo y estar eternamente agradecidos con Él por habernos creado, sino también debemos obedecerlo absolutamente ya que Él, en su eterna sabiduría, justicia, y bondad, tiene un plan perfectamente adecuado para cada uno de nosotros. Así pues, de acuerdo a lo que me enseñaron, tenemos que si Dios te ordenara hacer algo, estarías moralmente obligado a obedecer independientemente de lo que Dios te pidiera (cf. la teoría del mandamiento divino).

¿Lo ves? Contrario a lo que muchos piensan, mientras que sin Dios no nos queda más que decidir qué está bien y qué está mal por nuestra propia cuenta; si asumimos que Dios existe, entonces verdaderamente todo está permitido y nuestro concepto de moralidad desaparece.

Alguien podría tratar de argumentar que seguir ciegamente la voluntad de Dios nunca podría llevarte a cometer actos que consideraríamos inmorales, pero sólo tenemos que hojear el Antiguo Testamento para ver que desgraciadamente no es así.

Como lo dijo Richard Dawkins:

“El Dios del Antiguo Testamento es probablemente el personaje más odioso que jamás ha aparecido en una obra ficticia: celoso y orgulloso de ello; un mezquino, injusto, y enfermizamente obsesionado; un vengativo y sanguinario depurador étnico; un misógino, homofóbico, racista, infanticida, genocida, filicida, pernicioso, megalómano, sadomasoquista, y caprichosamente malévolo abusador.”

'El Sacrificio de Isaac' de Caravaggio

‘El Sacrificio de Isaac’ de Caravaggio

Hekanibru

¿Quién podría estar en contra de Dios?

Seguramente todos hemos escuchado hablar del ateísmo; especialmente en los últimos años con el surgimiento del movimiento del denominado nuevo ateísmo liderado por personalidades como Richard Dawkins, Sam Harris, Daniel Dennett, entre otros. Pero ¿alguna vez has escuchado sobre el antiteísmo?

El antiteísmo es una corriente filosófica que no sólo rechaza la existencia de algún (o cualquier) dios, sino que se opone a ella: mientras que un ateo no cree que Dios exista, un antiteísta está en contra de que exista (independientemente de si cree o no en Él).

Cuando finalmente dejé de creer en el dios del Cristianismo, por algún tiempo llegué a pensar que era una lástima que no hubiera evidencia para poder creer en Él. La idea de su existencia me siguió pareciendo deseable. Después de todo, ¿qué tendría de malo que hubiera un creador benevolente y perfecto? Luego de pensarlo por algún tiempo, sin embargo, llegué a la conclusión de que no sólo no creía en Él, sino que además su existencia me parecía inmoral.

Mi antiteísmo con respecto a Jesús, su Padre, y el Espíritu Santo, llegó luego de analizar ciertas características y dogmas del Cristianismo a través de la interpretación de la Iglesia Católica.

Castigo Eterno

Si uno de mis hijos cometiera un crímen abominable, yo podría estar de acuerdo en que lo metieran a la cárcel de por vida; tal vez incluso, en una situación por demás extrema, que lo ejecutaran, pero ¿que lo torturaran por toda la eternidad? Jamás. En mi opinión, absolutamente nadie merece el castigo eterno.

Tal y como menciona Bertrand Russell en su genial ensayo Why I am not a Christian:

“Existe a mi parecer un muy grave defecto en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. No creo que ninguna persona que es realmente profundamente humana pueda creer en el castigo eterno. Ciertamente, Cristo tal como se muestra en los Evangelios, creía en el castigo eterno, y uno encuentra repetidamente una furia vengativa contra aquellas personas que no escuchaban su palabra—una actitud que no es rara entre predicadores, pero que ciertamente disminuye una supuesta excelencia superlativa. Uno no encuentra, por ejemplo, esta actitud en Sócrates. Uno lo encuentra muy suave y cortés hacia la gente que no le hace caso, y es, en mi opinión, mucho más digno de un sabio tomar esa línea que tomar la línea de la indignación.”

Redención Vicaria

En el catecismo me enseñaron que Jesús murió por nosotros, para redimirnos, para borrar nuestros pecados. Dejando de lado que si creemos en la Santísima Trinidad tenemos que Dios se envió a sí mismo a morir por nosotros para poder perdonar nuestros pecados, está el hecho de la inmoralidad de la redención.

Yo podría aceptar perder mi libertad por un ser querido que cometió un crímen. Podría incluso estar de acuerdo con que me torturaran por sus faltas. Pero la responsabilidad moral se queda con el criminal. La idea de que el sufrimiento ajeno pueda de alguna manera borrar tus culpas me parece perversa e inmoral.

Estoy de acuerdo con Thomas Paine cuando dice:

“Usted no puede asumir los crímenes ajenos como si fueran propios, porque, para empezar, usted no los cometió y pudo haber preferido la muerte antes de hacerlo; y por otro lado, esta acción imposible le robaría la responsabilidad individual al verdadero criminal.”

Por otro lado, la idea de la Redención ¿se les hace correcta o incluso lógica? Hay un fragmento de la novela de Yann Martel, La vida de Pi, que captura lo que quiero decir con una simpática analogía:

‘Piscine, ayer un león se coló en el recinto de las llamas y mató a dos de ellas. Ayer otro león acabó con un ciervo negro. La semana pasada otros dos se comieron un camello. La semana anterior les tocó a los tántalos indios y las garzas. ¿Y quién afirma que no fueron ellos los que acabaron con el agutí dorado? Esto no puede seguir así. Hay que tomar medidas. Así que he pensado que la única manera de expiar los pecados de los leones es que te coman a ti.’

‘Sí papá. Eso sería lo correcto y lo lógico. Espera que acabe de lavarme las manos.’

‘Aleluya, hijo.’

‘Aleluya, padre.’

Pecado Original

En el catecismo también aprendí que todos nacemos siendo pecadores. Gracias a Adán y a Eva todos llegamos al mundo con el pecado original que sólo puede ser lavado con el Bautismo. Esto incluso desde niño se me hizo terriblemente injusto: ¡Yo qué culpa tengo de lo que hicieron ellos!

Podría, tal vez, aceptar el cuento de que por sus actos estamos en donde estamos, pero el pecado es de ellos y sólo de ellos. Aceptar la idea del pecado original es como estar de acuerdo en culpar a los adolescentes alemanes por los horrores cometidos por el partido Nazi. Esto es simplemente ridículo e inaceptable.

Dictador Celestial

La idea de un padre amoroso y cuidadoso puede parecer reconfortante. Pero ¿qué me dicen de la idea de un padre amoroso y cuidadoso que te mantiene vigilado siempre? ¿Un padre amoroso y cuidadoso que al final de tus días te va a juzgar? ¿Un padre amoroso y cuidadoso que, además, se mantendrá en su posición de poder para siempre?

La idea de desear una dictadura eterna, por benevolente que se suponga, se me hace denigrante y servil. Como dice Christopher Hitchens:

“Una vez que se asume un creador y un plan, nos convertimos en objetos, en un experimento cruel, en donde somos creados enfermos y se nos demanda estar bien. Y sobre nosotros, para supervisar todo esto, está instalada una dictadura celestial, una especia de Corea del Norte divina.”

*

Es por estas razones principalmente que me defino como antiteísta con respecto al dios del Cristianismo, y en general con respecto a cualquier dios que se le parezca. Y tú, ¿qué opinas? ¿Será que también eres un antiteísta como yo?

Hekanibru