¿Sin Dios todo está permitido?

Es común encontrar cristianos que creen que Dios es necesario para que podamos ser buenos. En otras palabras, piensan que sin Dios no podríamos distinguir entre lo bueno y lo malo y que, por lo tanto, cualquier comportamiento, por inmoral que fuese, sería permisible.

Desde hace mucho tiempo he rechazado esta conclusión; no necesito del Eutifrón de Platón para concluir categóricamente que tenemos la capacidad de ser buenos sin necesidad de ninguna deidad. Sin embargo, hasta hace muy poco no me había dado cuenta de que, si seguimos algunos de los preceptos más básicos profesados por la Iglesia Católica, tenemos que concluir que, en realidad, todo está permitido si asumimos que Dios existe.

El razonamiento es bastante simple. Si el Dios de los cristianos existe, entonces, tal y como me lo enseñaron claramente las monjas en la escuela, no sólo tenemos que adorarlo y estar eternamente agradecidos con Él por habernos creado, sino también debemos obedecerlo absolutamente ya que Él, en su eterna sabiduría, justicia, y bondad, tiene un plan perfectamente adecuado para cada uno de nosotros. Así pues, de acuerdo a lo que me enseñaron, tenemos que si Dios te ordenara hacer algo, estarías moralmente obligado a obedecer independientemente de lo que Dios te pidiera (cf. la teoría del mandamiento divino).

¿Lo ves? Contrario a lo que muchos piensan, mientras que sin Dios no nos queda más que decidir qué está bien y qué está mal por nuestra propia cuenta; si asumimos que Dios existe, entonces verdaderamente todo está permitido y nuestro concepto de moralidad desaparece.

Alguien podría tratar de argumentar que seguir ciegamente la voluntad de Dios nunca podría llevarte a cometer actos que consideraríamos inmorales, pero sólo tenemos que hojear el Antiguo Testamento para ver que desgraciadamente no es así.

Como lo dijo Richard Dawkins:

“El Dios del Antiguo Testamento es probablemente el personaje más odioso que jamás ha aparecido en una obra ficticia: celoso y orgulloso de ello; un mezquino, injusto, y enfermizamente obsesionado; un vengativo y sanguinario depurador étnico; un misógino, homofóbico, racista, infanticida, genocida, filicida, pernicioso, megalómano, sadomasoquista, y caprichosamente malévolo abusador.”

'El Sacrificio de Isaac' de Caravaggio
‘El Sacrificio de Isaac’ de Caravaggio

Hekanibru

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5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Ignacio dice:

    Amigo! Si te la has de agarrar, no te la agarres solo con los católicos (de los cuales bien sabes soy uno!). Ya Kant (quien no era católico, ni teólogo, si no un muy buen filosofo) ha puesto la necesidad de Dios para justificar la moral. Por lo tanto, yo diría que si has de criticar tal postura, lo hagas en toda su completitud.
    Por otro lado, si como decís, “no nos queda más que decidir qué está bien y qué está mal por nuestra propia cuenta”, entonces la pregunta, que se hizo Kant, que se hicieron muchos católicos y no católicos, y que se siguen haciendo muchas personas, es cómo decidimos tal cosa, qué criterios utilizamos para tomar tal decisión. Es una decisión personal? Entonces cada persona podría decidir distinto y no se podría juzgar al otro por sus actos. Es una decisión democrática? Bien sabemos que el pueblo muchas veces se ha equivocado (basta mirar la historia del siglo XX nomas), y hasta vemos como distintas culturas de distintas épocas han tomado distintas decisiones respecto de lo moral. Debemos mirar a la naturaleza? No estarías tan lejos como pensás del pensamiento moral católico (y no católico también) que asume la necesidad de mirar a la naturaleza del hombre para encontrar la ley natural que guía la conducta humana.
    Dejo tu argumento de que con Dios todo es aceptable para otro momento. Solo agrego que ese problema se debería enmarcar dentro de la antiquísima pregunta platónica de si Dios hace tal cosa porque tal cosa es buena, o es buena porque Dios la hace.

    1. ¡Qué gusto ver un comentario tuyo!

      La razón por la cual la ‘agarré’ sólo con los católicos (que ya cambié a cristianos) es porque crecí siendo uno. Pero sí, tienes razón, este post definitivamente no sólo aplica a ellos.

      Las preguntas que haces son ciertamente muy interesantes: ¿cómo podemos saber lo que está bien y lo que está mal? Sin embargo, el propósito de este post en particular no fue responder esta cuestión, sino más bien explorar una de las consecuencias lógicas de apegarse a la teoría del mandamiento divino (i.e., si Dios dice/ordena/desea algo, entonces es bueno).

      ¿Estás de acuerdo con la conclusión del post? Me encantaría saber tu opinión, por demás informada, al respecto.

  2. Fernando dice:

    Si existiera Dios ¿por que nacemos ateos? nacemos puros, inocentes, alegres, solo me queda pensar que nos han creado un DIOS para tener miedo y poder existir en este sistema capitalista

  3. Fernando dice:

    Conforme vamos creciendo nos dicen en que DIOS creer

    1. No estoy seguro que el concepto de Dios tenga que ver con el sistema económico de la sociedad que cree en Él.

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